Te encanta el cine. La oscuridad de la sala, el olor de las palomitas, cogerte del brazo de tu chico, o de tu chica y viajar sentado en la butaca… Pero ¡es tan caro! ¿quién puede permitirse este placer con frecuencia, sobre todo en tiempos de crisis? Las cuentas no salen. Por eso las salas de cine están desiertas en la mayoría de las sesiones.

¿Cuánto tendría que recaudar una sala para ser rentable? ¿Cuántos de nosotros iríamos al cine con más frecuencia si la entrada costara 2€?

Reivindicamos un nuevo planteamiento a la industria del cine: un cine barato para que las salas vuelvan a convertirse en un ocio asequible. Para los jóvenes, para las parejas, para los jubilados, para los parados… Llamémosle “un reencuentro con el cine”. Llamémosle “una redemocratización”. Incluso un rescate de una industria, y también un arte, que está entrando en horas bajas por falta de espectadores.

Es cuestión de hacer cuentas. Pero el mercado enseña que lo que importa al final es la recaudación. Y ésta difícilmente aumentará convirtiendo el cine en un producto de lujo. Queremos que las salas de cine vuelvan a ser un lugar de encuentro semanal, una opción de ocio y de acceso a la cultura para todos sostenida entre todos. Queremos que la entrada al cine sea barata. ¿Estás de acuerdo? Ayúdanos.